La importancia del descanso en el crecimiento infantil

Dormir bien no solo es necesario para que nuestros hijos estén de buen humor al día siguiente: el descanso es una pieza clave para su desarrollo físico, emocional y cognitivo. Desde FamilyCare, queremos recordaros por qué es tan importante que los niños tengan una buena higiene del sueño y cómo podemos ayudarles a conseguirla.

Durante el sueño profundo, el cuerpo libera la hormona del crecimiento, se fortalece el sistema inmunológico y el cerebro consolida lo aprendido durante el día. Por eso, los niños que descansan lo suficiente tienen mejor concentración, mayor rendimiento escolar y menor propensión a enfermar.

Cada edad tiene sus necesidades. Un bebé puede necesitar hasta 16 horas de sueño al día, mientras que un niño en edad escolar necesita entre 9 y 11.

Lo más importante es que las horas de sueño sean regulares y de calidad. Irse a la cama siempre a la misma hora y reducir estímulos (pantallas, ruidos, luces fuertes) una hora antes de dormir es esencial.

Crear una rutina nocturna relajante ayuda a que los peques asocien la hora de dormir con tranquilidad. Un baño templado, una historia leída en voz baja, un abrazo o canción suave son pequeños rituales que favorecen la conciliación del sueño. Además, el dormitorio debe estar ventilado, con temperatura agradable y sin distracciones.

Si notáis que vuestro hijo ronca, se despierta mucho durante la noche, tiene pesadillas frecuentes o se muestra muy irritable por las mañanas, puede que no esté descansando bien. En esos casos, no dudéis en consultarnos: valorar la calidad del sueño también es parte de nuestro cuidado pediátrico.

Descansar bien es vivir mejor,

El equipo de FamilyCare

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