
Enero siempre viene cargado de ilusión… y también de cansancio. Tras las fiestas, los cambios de horarios, las visitas y los días sin colegio, volver a la rutina puede ser todo un desafío para los peques (¡y para los mayores también!). Desde FamilyCare, queremos daros algunas claves para que esta transición sea lo más suave y positiva posible.
Lo primero es recuperar poco a poco los horarios habituales de sueño y comidas. No pasa nada si los primeros días cuesta más levantarse o acostarse temprano: la clave está en ser constantes. Adelantar la hora del baño y la cena 15 minutos cada día puede ayudar a reajustar el ritmo de forma gradual.
También es importante hablar con los niños sobre la vuelta al cole de manera positiva. Podemos recordarles lo que más les gusta de su rutina diaria: ver a sus amigos, jugar en el recreo, aprender cosas nuevas. Validar sus emociones si están tristes o ansiosos es fundamental:
«Entiendo que te gustaría seguir en casa, pero poco a poco volverás a disfrutar del cole».
Otra recomendación útil es organizar juntos los preparativos del día anterior: mochila, ropa, almuerzo… Esto les da sensación de control y reduce el estrés de las mañanas. Convertid la rutina en un juego o una aventura: «¡A ver quién prepara antes su mochila!»
Y por supuesto, reservad momentos de calma y juego en casa durante los primeros días. No hace falta llenar la agenda de actividades extraescolares. El descanso y la conexión familiar son los mejores aliados en estos días de reajuste.
Si veis que la adaptación se prolonga o aparecen síntomas de ansiedad, regresiones o somatizaciones, recordad que podéis contar con nosotros. En FamilyCare os ayudamos a observar, entender y acompañar a los peques en cada etapa de la mano de nuestro equipo de psicólogos.
Un abrazo con energía para este nuevo comienzo,

